Esta semana, para salir de la rutina me he ido al Viña Rock, que en su 23 edición ha superado los 200.000 asistentes a pesar del frío, de la lluvia y del viento.

Más de 120 artistas nos han arropado durante estos 4 días empezando con Gatillazo en la Fiesta de Bienvenida; el sábado, con El Bogavante del Reno Renardo; el domingo, con el clásico Por verte sonreír del Rulo y cerrando por todo lo alto con el lunes con el conciertazo de La Raíz. Y muchos más: Riot Propaganda, Boikot, Rayden, Medina Azahara, SFDK, Trashtucada, Muerdo, Mafalda…

Muchos estilos, mucha música y un mensaje en común: apoyo a la libertad de expresión y al #noesno / #yositecreo. Prácticamente todos los grupos hicieron referencia a la sentencia contra La Manada expresando su apoyo a la víctima y a todas las mujeres en general así como de la libertad de expresión, como El Niño de la Hipoteca en su colaboración con el vocalista de Def con Dos.

Sin duda tocar en el Viña Rock es un gran escaparate para grupos que ya repiten hasta por quinta vez como La Pegatina o Warcry y otros que se estrenan como Beret o Juanito Makandé: “tocar en el Viña Rock es un orgasmo para el alma”. Según la organización, sus más de 200.000 asistentes, los 1.200 puestos de trabajo directos y los más de 18 millones de euros impacto económico en la provincia de Albacete hacen de este festival “el mejor y el más grande del país”.

No puedo evitar mencionar la mejora de la higiene de los baños y de la seguridad tanto dentro como fuera del recinto en una edición que se ha desarrollado sin incidentes relevantes.

Pero si tengo que elegir un momento de estos 4 intensos días de música me quedo con la despedida de La Raíz, yo creo que único concierto en el coincidió todo el público que reventaba el recinto: “Por un momento nos hicisteis creer que somos los mejores”, afirma la banda en sus redes: “Gracias Viña Rock por habernos hecho crecer durante todos estos años. Nos volveremos a ver”.

Y sí, nos volveremos a ver (aunque ya no con La Raíz) porque ya tenemos fecha para el año que viene: 2, 3 y 4 de mayo de 2019. Y sí, nos volveremos a ver porque como dijo el alcalde de Villarrobledo en la rueda de prensa del festival: “no hay ninguna razón para no volver”.