Hace unos días que salí de la rutina en la XXIV edición del Viña Rock (Villarrobledo).

Desde entonces, no ha habido un día que no haya visto alguna foto, comentario o vídeo-resumen de los grupos que han participado dando las gracias a las más de 240.000 personas que hemos asistido este año.

Y es que (por fin) este año el tiempo ha acompañado y hemos podido disfrutar del festival al completo. Éstas han sido mis conclusiones:

  • En cuanto a conciertos, me quedo con el de La Pegatina, con Rozalén y su canto feminista, Desakato y sus calcetines a juego, con la gracia de los Mojinos Escozios, Los chikos del maíz, con los inolvidables temas de la Fuga pero sobre todo, con Ska-P que seguramente fue el concierto más multitudinario. Después de haber estado en el de La Raíz el año pasado, no sabía cuál sería el que lo ‘petaría’ este año y tras haber bailado al son del Vals del Obrero en masa, no me cabe duda.

Ya nos dijeron que El Kanka iba a aprovechar su única actuación en un festival en 2019 para anunciar una sorpresa que resultó ser una gira llamada “Donde caben 2 caben 3”, en varias ciudades y por primera vez, en recintos con más aforo de lo habitual para el malagueño.

Boikot es un clásico en los festivales pero esta vez ha sido la primera en los que hemos podido verles con los nuevos miembros de la banda, anunciados poco a poco en sus redes a lo largo de este invierno: Julio Maola, Albert Benavent, Jano Vela y Xabi Arakama. 

  • Dice Desakato en una canción que “cuando salga el Sol, me arrepentiré…” No sé si alguien se habrá arrepentido de ir al Viña pero por fin hemos tenido la suerte de que sí saliera el Sol y no lloviera (más que el primer día). Eso obviamente se ha notado la mayor afluencia que otros años de público dispuesto a darlo todo en Villarrobledo seguramente empujados por la meteo.
  • En cuanto a la limpieza y los baños nuevos: hemos visto colas mucho más largas para las duchas y se han dado dos pasos hacia atrás con respecto a la limpieza de los baños del año pasado.

Un año más volvemos a casa con las pilas cargadas de música y contando los días que nos quedan para volver a nuestra ‘casa’ manchega, ¡hasta el año que viene Viña Rock!