Hacía 23 años que Madonna no actuaba en Australia y parece que su vuelta no ha tenido muy buena acogida. Y es que la cantante llegó 2 horas tardes al concierto de Brisbane y echó la culpa a sus fans diciendo en tono de humor “el problema es que han llegado demasiado pronto. Si hubieran estado más tiempo arreglándose y peinándose no hubieran notado que el concierto empezaba más tarde”.

Madonna ya había sido acusada alguna vez de llegar en estado de embriaguez a sus conciertos, pero esta vez ha llamado más la atención después de empezar su actuación con 2 horas de retraso. Mucha gente del público no pudo volver a sus casas porque el último autobús salía cuando la cantante seguía actuando, así que tuvieron que quedarse en el recinto.