El 8 de marzo es el Día de la Mujer y te proponemos un recorrido a través de los artistas que mejor han reivindicado la igualdad de género mediante el gran altavoz de la música


SE ACABARON LAS NIÑAS QUE SOÑABAN CON SER LA PRINCESA DE CABELLOS DE ORO Y LA BOCA DE FRESA. HOY VAS A SER LA MUJER QUE TE DE LA GANA DE SER. HOY ‘RIEN DE RIEN’, NO TE LAMENTES POR NADA. PORQUE HOY CONQUISTAS EL MUNDO. PORQUE TAMBIÉN TÚ NACISTE DEL POLVO Y LA ARCILLA Y NO DE LOS HUESOS DE UN HOMBRE


 

Parece como de otra época que las mujeres tengan un día especial. O quizá no Porque durante mucho tiempo, ellas no tuvieron los mismos derechos que los hombres, ni en la sociedad, ni en su propio desarrollo personal. Y sin embargo, todavía hoy en día la desigualdad existe. ¿Por qué los hombres siguen ocupando los principales puestos de responsabilidad en la mayoría de empresas? ¿Por qué tantas mujeres siguen dejando sus trabajos para poder ocuparse de la casa? ¿Por qué siguen existiendo tantas -tantísimas- expresiones machistas? ¿Por qué seguimos aceptando estereotipos denigrantes de la mujer en la publicidad, en el cine, en internet, en la televisión e incluso en la música?

El 8 de marzo es el Día Internacional de la Mujer y Con el ruido a otra parte quiere celebrarlo con una selección de canciones que, de verdad, ponen en valor al género femenino. Temas que ensalzan la figura de la mujer, que denuncian la desigualdad y el maltrato, que aplauden la valentía de tantas y animan a otras a luchar por la equidad. Gracias compositores, cantantes, músicos por aprovechar el altavoz de la música para intentar erradicar el machismo. “Hoy vas a ser la mujer que te de la gana de ser”. Así anima la cantante extremeña Bebe – en su tema ‘Ellas’- a que seamos auténticas y no nos dejemos empequeñecer por nada ni nadie. “Hoy sueña lo que quiere, sin preocuparse por nada, hoy es una mujer que se da cuenta de su alma”.

Miedo al qué dirán, a ‘tener que guardar la compostura’. Se acabó. Ya basta de soñar con ser princesas, de esperar al príncipe azul. Pasión Vega retrata todos esos estereotipos que sufre la mujer desde que es una niña: “María quería ser la princesa de los cabellos de oro y la boca de fresa”. Y anima a todas las mujeres a que empiecen de nuevo. La mismísima Edith Piaf hacía una declaración de intenciones en ‘Non, Je Ne Regrette Rien’. No se lamenta por nada: “C’est paye,balaye, oblie, je me fous du passe (…) Balaye les amours avec leurs tremolos. Balaye pour toujours. Je reparas a zero” (“No me lamento de nada. Está todo pagado, barrido, olvidado, me importa un bledo el pasado (…) Barridos los amores y todos sus temblores. Barridos para siempre, vuelvo a empezar de cero”).

Es hora de “crecer libre y no dejarse someter” como dice Pedro Guerra en ‘Lilith’, que además se pregunta: “¿Quién fue la mujer que también surgió del polvo y la arcilla y no de los huesos de Adán? ¿Y cuál la mujer que creció en la subversión y no entiende el sexo sin libertad?” Llegará el día en que estas preguntas no sea necesario pronunciarlas. En esta misma línea de denuncia, Anne Sylvestre hace una sátira del `pecado’ de Eva al morder la manzana en ‘Le faute à Éve’: “Oui, mais c’est la faute à Eve.Il n’a rien fait, lui, Adam.Il n’a pas dit “Femme, je crève,rien à se mettre sous la dent.” (“Sí. La culpa fue de Eva. Él no hizo nada. Nunca dijo “Mujer, me muero, no hay nada para llevarse a la boca”)

La utilización del cuerpo de la mujer como símbolo carnal y sexual es otro de los temas protagonistas en la música. Si tenemos que lamentar la existencia de tantas canciones que reducen a la mujer a su físico, al menos podemos estar orgullosos de que haya artistas que lo denuncien como Olivia Ruiz en ‘La femme chocolat’: “Taille-moi les hanches à la hache, j’ai trop mangé de chocolat (…) Un jour je vais m’envoler a travers le ciel à force de gonfler… et je baillerai des éclairs. Une comète plantèe entre les dent, mais sur terre, en attendant je me transformerai en la femme chocolat” (“Talla mis caderas con una hacha, he comido demasiado chocolate (…) Un día me iré volando a través del cielo a fuerza de hincharme y bostezaré relámpagos, una cometa plantada entre los dientes, pero mientras tanto en la Tierra me transformaré en mujer chocolate”.

Otros artistas ponen en valor las cualidades de la mujer, como John Lennon con su tema ‘Woman’: “For showing me the meaning of success” (“Gracias por enseñarme el significado del éxito”); o Ha*ash con ‘Soy Mujer’: “Soy mujer, puedes verme como voy conquistando al mundo. Conocerme una vez es caminar derechito al triunfo”. Ana Belén habla de sus ‘Amigas’: “Les gusta ser tan altas como la luna pero también ponerse pequeñitas como aceitunas (…) Transforman lo eterno en cotidiano, conviven sin miedo con la muerte, luchan cuerpo a cuerpo con la suerte hasta lograr que coma dulcemente de sus manos”.

Gracias también a artistas -mujeres- que rompieron las reglas y se impusieron en la música como Aretha Franklin, estrella del soul que abanderó el movimiento racial y de liberación femenina en los 60 en EE.UU. En su canción ‘Respect’ ya pedía, con ironía y crítica, “un poco de respeto” para la mujer. O Janis Joplin, símbolo femenino de la contracultura de esos años y primera mujer que se consideró una estrella del rock & roll. En su tema ‘Women is losers’ asistimos a una gran crítica hacia “los hombres que llegan a la cima de todos modos”, pisando incluso a las mujeres. A través de la ironía, Joplin reivindica la injusticia del sistema, asentado en el machismo. Ella Fitzgerald, también conocida como The First Lady of Song es otro ejemplo de la fuerza femenina en la música. Considerada como la cantante más influyente e importante de la historia del jazz, nos ha dejado temas como ‘When a woman loves a man” que habla sobre la gran capacidad de amar de las mujeres: “She’ll be a mother and a child, sacrifice her days and nights (…) She’ll put her life in every kiss, when a woman loves a man”. (“Ella será madre y una niña, sacrificará sus días y sus noches (…) Pondrá su vida en cada beso, cuando una mujer ama a un hombre”).

Denunciar el maltrato y la violencia de género también ha preocupado a muchos artistas. Tracy Chapman lo hacía con ‘Behind the wall’, un tema que dio la vuelta al mundo y que habla del maldito silencio de los vecinos, de la policía, de los organismos competentes. En el panorama nacional encontramos múltiples canciones que denuncian la violencia machista como ‘Malo’ de Bebe o ‘Salir corriendo’ de Amaral. Tema, aún tabú para muchos, es la orientación sexual. ¿Sigue sorprendiendo una relación homosexual entre mujeres? Desgraciadamente sí. Grupos como Mecano daban un paso con ‘Mujer contra mujer’: “Nada tiene de especial, dos mujeres que se dan la mano (…) Una opina que aquello no está bien, otra opina que qué se le va a hacer!”.

Terminamos con Jarabe de Palo y su petición de que las mujeres escriban más canciones, porque “ellas lo saben hacer mejor que nadie (…) La música y la mujer son como dos hermanas de sangre”.

FELIZ MÚSICA A TODAS!