Esta semana para salir de la rutina me he ido, por fin, a ver a Rozalén en directo. Ya la había visto en algún festival pero nunca la había disfrutado “enterica” y es que Rozalén es una de esas personas que transmiten “magia”, que te engatusan con su encanto natural.

Comenzó abriéndonos la Puerta Violeta, una canción contra la violencia machista que inauguraba su río de canciones: “es la primera vez en Mijas pero Málaga ya es territorio casa”, admitió . “Hace años tocaba en La Botica ante 10-12 personas y ahora mirad la de gente que hay aquí” recordaba emocionada.

Desde el primer momento, Rozalén nos hizo cómplices de las canciones de “Cuando el río suena…“, sin duda su disco más personal: la canción de Justo que cuenta la historia de su tío abuelo desaparecido en la Guerra Civil y que nos partió el alma con el desgarro de “Canalla me lo habéis matao” o Amor prohibido, que cuenta la historia de amor de sus propios padres.

También hubo tiempo de gozar con Me arrepiento, tema que suele compartir con El Kanka; 80 veces, Para los dos o Comiéndote a besos.

Cada canción en directo de Rozalén se disfruta por su público, por sus músicos, por su inseparable Beatriz Romero y por ella misma y eso se nota: bailes, gestos pactados, miradas cómplices… la noche terminó bailando al son de sus Girasoles. Me gustó, me gustó mucho: Auténtica, Rozalén.